reconoce sus orígenes

AQUILES Y LA TORTUGA: ALCANZAR EL DESARROLLO

Publicado: 2012-12-14

AQUILES Y LA TORTUGA: ALCANZAR EL DESARROLLO

Una exposición de Kishore Mahbubani

“No importa si un gato es negro o si un gato es blanco, si atrapa ratones es un buen gato” (Deng Xiao Ping)

Cambiar nuestra perspectiva sobre el desarrollo es más serio de lo que parece. Ojalá fuéramos el Aquiles que persigue el Desarrollo, parece más bien que somos la Tortuga que pretende escaparse de éste por nuestros límites de orden ideológico y mental. Para nuestros amigos que no conocen la aporía de Zenón Aquiles y la Tortuga, digámoslo así: Esta es una suerte de paradoja que Zenón planteaba para negar la realidad del movimiento: Aquiles persigue a una Tortuga, y para alcanzarla debe recorrer la mitad de la distancia que lo separa de ésta, y a su vez la mitad de la distancia que falta, y la mitad de ésta, y así sucesivamente de resultas que no la puede alcanzar jamás, pues está atrapado en un regressus in infinitum, es decir, tiene que recorrer infinitos espacios para alcanzar a la bendita Tortuga, que siempre va por delante de él. La imagen entiendo retrata lo que nos ocurre como país en pos del desarrollo: Creemos que somos Aquiles y que corremos tras el crecimiento económico, al que creemos panacea que producirá en automático el desarrollo. Pero yo postulo que nuestras limitaciones ideológicas nos engañan, y erramos el sentido de la analogía: El desarrollo es Aquiles – que corre más que nosotros -, y nosotros la Tortuga, que no se deja alcanzar nunca, aunque para ello tengamos que negar el movimiento.

Conferencia Magistral de Kishore Mahbubani

Esta reflexión me vino a raíz de una conferencia magistral (Asia y Occidente: Balance de poder) que el filósofo, economista y profesor de práctica de políticas públicas de la universidad de Singapur,  Kishore Mahbubani, le endilgó al IX Simposio Internacional del Oro realizado en Lima en 2010, y que recibí por cortesía de mi amigo Z, que suele enviarme cosas de gran interés. Desde la perspectiva de Mahbubani, nosotros debemos parecer una especie de niños malcriados que aún no captan desde su provincialismo lo que está pasando en el mundo, pero que es demasiado asiáticamente cortés para demostrarlo. La presentación dura una hora, que debo decir es una hora muy bien invertida, así que les mando a mis lectores el link, tómense su tiempo y escuchen al que sabe, aunque no siempre estemos de acuerdo con él:

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=_V1xmgPNxOw

Fin del dominio occidental y ascenso de Asia

N todos tienen el tiempo o la paciencia para escuchar durante una hora, así que cuento la historia: Kishore Mahbubani caracteriza la nueva era de la Historia Mundial, que se inicia con el final del dominio occidental – que no quiere decir el fin de la civilización occidental, por supuesto – y el “retorno de Asia”. Durante la era cristiana, hubo dieciocho siglos en que las economías más grandes del mundo fueron China e India. La Revolución Industrial cambió el centro del poder a Europa primero y los Estados Unidos después. Para el 2050, tres de las cuatro economías más grandes e importantes serán China, India y Japón, con los Estados Unidos intercalados en el tercer lugar, por lo menos según Goldman Sachs. Dato esencial es el de la mejora de los niveles de vida, que la Revolución Industrial occidental elevó en un 50 % en el transcurso de una vida, mientras que Asia – que parte de más arriba, debido precisamente a los avances de Occidente en diversos campos – alcanza la espectacularísima cifra de 10,000 %, que sorprende y es difícilmente creíble; pero si se da por cierta, la pregunta es por qué ellos pueden avanzar a esa velocidad, mientras que nosotros esperamos alcanzar el desarrollo – al ritmo actual – en cien años. No miento, miren PISA, al ritmo que avanzamos nuestra población aprenderá a leer y escribir en 100 años; y todo recuento del crecimiento económico dejado solito registra solamente repetir una situación donde los ricos siguen más ricos y los pobres más pobres. Y así reeditamos la aporía de Aquiles y la Tortuga, donde Aquiles es el desarrollo, nosotros la Tortuga, y en el fondo esperamos que el desarrollo no nos alcance y destroce nuestros amados y reducidos parámetros mentales, que no conciben a la Indiada lanzándose al ataque económico y compitiendo en igualdad de condiciones. No dice esto el ponente, pero se deduce con facilidad que necesitamos modificar nuestros inmateriales parámetros ideológicos.

(Para los que no crean en tan inmateriales parámetros ideológicos: No hace mucho una encuesta arrojó que en la práctica se elige para los puestos de trabajo a las gentes que cumplan los mejores requerimientos de “piel y plata”. Parámetros coloniales, claro está.)

Los Siete Pilares de la Sabiduría Occidental

¿Puede América Latina crecer tan rápido como Asia? Mahbubani está cortésmente de acuerdo, siempre y cuando se implementen los que llama los Siete Pilares de la Sabiduría Occidental. Por otra parte en el reducido espacio de una hora no es posible manifestar algo que el expositor guarda para sí: Cómo se hace para implementar esos Siete Pilares. Pero el ponente trata de empezar por el principio, porque después de todo, de lo que se trata es de sumar nuestra economía a las asiáticas, y por ello debe, desde su posición académica, mostrar una ruta que los decisores acá puedan seguir.

Economía de Libre Mercado

Primero, la economía de Libre Mercado. Según Mahbubani, y no es nada difícil creerlo, la economía de planificación centralizada en China producía básicamente bajos niveles de productividad, basados en el hecho que la gente ganaba igual hiciérase lo que se hiciese. Sin embargo, esa misma gente que no trabajaba hoy es la gente más trabajadora del mundo, porque a más trabajo, más ganancia. Y curiosamente - y esto no lo dice el ponente - de eso se trata el Socialismo clásico: ganar de acuerdo al trabajo que se hace. ¿Será que la economía de libre mercado liberó en Asia esas energías que el populismo inequitativo mantuvo dormidas, a la manera de las manos muertas del gamonalismo peruano y de otras latitudes? Para pensarlo. Porque si de algo sirvió la revolución China fue para liberar a este país tanto de ciertos abstractos parámetros mentales como del muy concreto dominio de occidente. No es posible imaginarse la actual China pasando por alto a Mao y a la República Popular. Ni Roma ni Beijing se hicieron en un día.

Dominio de la Ciencia y Tecnología

El Segundo Pilar es el desarrollo de la R + D, en castellano I + D: INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO. Esto lo sabemos de dientes para afuera, porque continuamos haciendo la de la Tortuga. El dominio de la Ciencia y la Tecnología significó para Europa el dominio del mundo, y hoy es liderado aún por Estados Unidos, que sin embargo teme con fundamento que la combinación del embrutecimiento generalizado de su población más la aceleradísima actividad asiática en educar a la suya termine por retirarle el control de los asuntos mundiales en menos de una generación. Eso ya está pasando: Asia como conjunto invierte más en I + D que los europeos y norteamericanos desde 2008, y cabe preguntarnos qué hacemos y dónde estamos nosotros a este respecto, dónde está nuestra capacidad en I + D y a qué apostamos nuestros fondos. Sabemos dónde está, y no es en nuestro país. Nuestra inversión en Educación sirve para el desarrollo, sí … pero el desarrollo de los Otros Países. Y eso significa una cosa y solamente una: Deja de comprarte yates, y mete esa plata en I + D, empezando por tus propios hijos, pues en el mundo que se viene el Aquiles que te va a alcanzar es la indiada.

Cultura del Pragmatismo

En tercer lugar la Cultura del Pragmatismo, que se resume en la cita de Deng Xiao Ping que preside este artículo, y que significa poco más o menos que la discusión entre Comunismo y Capitalismo deviene vetusta y absurda en este mundo global. Porque esos son conceptos que podemos usar como herramientas, no fines en sí mismos. Se ilustra el asunto con el caso del Japón de la Era Meiji, que sin perder identidad aprendió de los errores ajenos y copió la economía norteamericana, el código francés, la marina británica, el ejército alemán, etcétera. Sin complejos y sin tonterías. Y el resto de Asia copió al Japón, y miren los resultados.  (¡Santos pragmatismos, Batman!)

Méritocracia

El ejemplo que emplea acá es tan bueno, que no me resisto a copiarlo: ¿Por qué Brasil es una consistente gran potencia del Fútbol mundial? Pues porque cuando busca chicos que muevan su pelota los busca en la clase alta, la media, la baja hasta llegar a las favelas, y a esos chicos talentosos les dice: Ven, muchacho, juega por Brasil. Misteriosamente, Brasil no es una potencia económica, y el ponente explica con fina ironía que en Brasil – y en el Perú también, pero la cortesía no deja al Ponente decirlo – cuando se trata del talento económico, Brasil busca solamente entre sus clases alta y media, y no en la baja ni en las favelas. Asia siempre ha tenido el más grande pool de cerebros en el mundo, pero también Asia siempre ha tenido el más grande pool de cerebros sin usar. Ahora, las mentes sin usar están siendo usadas. Y remacha con el tema de la India y sus clases sociales, donde nacimiento era destino. Pero hoy un “intocable” es el presidente del Banco Central de la India. (¡PLOP!)

Cultura de Paz

La Guerra siempre ha desviado los recursos del desarrollo, y el ponente entiende por desarrollo algo bien diferente del crecimiento. Si bien las principales guerras tras la Segunda Guerra Mundial se desarrollaron en Asia, hoy no hay guerras en esta región del mundo, ni siquiera guerras internas. Parece que el propelente económico al interior de las sociedades, pero centrada en el Comercio, resulta de inmensa importancia para instaurar una cultura de paz, y así una visión práctica de la relación entre la paz y los negocios se centra en la inclusión social para proporcionar la estabilidad imprescindible para el despegue. Y así cabe que nos preguntemos por qué existe el MOVADEF, y sobre todo por qué nuestros genios ideológicos tratan de resolver el problema negando su existencia.

El estado de Derecho

Traduzco así lo que el ponente dice “rule of law”, a mi parecer mal traducido en el subtitulaje en castellano. Para que el comercio sea seguro, se necesita seguridad y estabilidad, que proporcionan la ley y el derecho. Es curioso, y seguro a los despistados los despistará más aún, que el país que produce más abogados y jueces hoy en día sea esa China a la que tantos demonizan. Si bien esto despertará obvias y saludables discusiones, el ponente señala que la tendencia es ascendente y sostenida, y evidentemente se refiere en esto a China.

La Educación

El ponente tocó este punto indirectamente al referirse a la méritocracia, lo que se justifica porque de nada sirve educar sin oportunidades sociales de concretar la educación en empleos, utilidades e ingresos. Es decir, la Educación no sirve absolutamente para nada si no la puedes convertir en mejores condiciones de vida. Nuestro país, neto exportador de talentos, es un ejemplo negativo al respecto.  El ponente considera la “cosecha de talentos” como “la fuerza más poderosa del Asia”, y lo importante es que se produce a gran escala. En la China que “logró su independencia” en 1949, había 200 Universidades, y hoy hay más de 3000. Por supuesto hablamos de Universidades en serio, no de nuestras tristes parodias. Los chinos planearon un 15 % de la población con título universitario en 2005. Alcanzaron el 23 %. (A ver si, como diría Natalia Málaga, aprendemos carajo).

Combinando Pilares

Para el Ponente lo sorprendente es como Asia aplica estos Siete Pilares de la Sabiduría Occidental en una suerte de Logística o Sinergia de la Combinación, es decir, el cómo llegaron a lograr lo que llama la explosión de proporciones nucleares de confianza en la propia cultura. Hallamos aquí un tema de identidad y de autoestima propia, y tal vez esté acá el problema de esta Tortuga que no se atreve a ser Aquiles. Si quieren encontrar la gente joven más optimista del mundo … vayan a Asia. Parece que el Siglo XXI será el Siglo de Asia, así como el XIX fue el de Europa, y el XX el de Estados Unidos. ¿Y, cuándo nos toca a nosotros? Porque el optimismo artificial que vivimos está obliterado por el hecho concreto de que la emigración de los peruanos no parece haber disminuido. Es decir, sí, somos optimistas, pero del alcanzar nuestro desarrollo personal trabajando afuera donde se percibe que sí seremos reconocidos y sí se producirá el sueño añorado de vivir mejor que nuestros padres. Complementemos las cifras de la emigración con las cifras de la Generación NINI (Ni estudia Ni Trabaja), y veremos que en la práctica es muy poco lo que se hace para contrarrestar las fuerzas centrífugas.

Las Tres G: Gobierno, Geopolítica, Gobernanza

El rumbo de la Historia no está marcado, la vida tiene altas y bajas, y nada está escrito. Y aquí el ponente lanza algo que sorprenderá a muchos, seguramente: Para que una Sociedad triunfe y tenga éxito, necesita las Tres G: Una, el Buen Gobierno, es decir, la calidad del potencial mental (Brain Power). Y esto el ponente lo encuentra – previsible - en su propio país, Singapur, pero también en China: Según Mahbubani, el Partido Comunista Chino ha hecho un extraordinario e increíble trabajo de méritocracia a lo largo de 60 años. Y como otras organizaciones exitosas en el mundo, el secreto es simple: Buscar a las mejores mentes estén donde estén, reunirlas y dejarlas trabajar. Y así te vuelves el mejor. Segunda G: La Geopolítica presente durante miles de años, en que la relación fundamental se da entre la principal potencia mundial (Estados Unidos) y la potencia emergente (China). La lógica de una creciente tensión cede sorprendentemente a una constante distensión entre ambas, que el Ponente atribuye principalmente a la competencia geopolítica de China, que le permite emerger sin alarmar a Estados Unidos. Sin embargo, podría surgir una tensión, lo que constituirá un desafío. La Tercera G es la G de Gobernanza Global (Global Gobernance) concepto que no les gusta a algunos, y muchas veces aburrido, pero que por su inmensa importancia está en el centro de las preocupaciones de los que entienden algo la política.

Nos detenemos acá un momento, pues constituye un aspecto esencial del mundo de hoy.  Mahbubani nos lo presenta con una sagaz pregunta: ¿Por qué el comercio del Oro es global? Lo que es preguntarse por qué es libre y no está sometido a cortapisas de legislaciones nacionales y proteccionismos, como ha sido la tradición histórica. Y la respuesta la encuentra en el sistema de reglas y normas comerciales que se estableció en 1945 y que sigue funcionando hasta la fecha. Por cierto, no sin cambios ni borrascas, pero lo cierto es que si examinamos las reglas comerciales vigentes históricamente, es curioso como éstas sobreviven a los cambios, a veces profundos, de las legislaciones nacionales. Esto puede atribuirse – idea mía, no del ponente – a que estas normas no escritas pero obedecidas a rajatabla, están basadas en realidades comerciales, políticas y económicas, muy concretas, y a que obedecen a un muy saludable círculo virtuoso de confianza-desconfianza entre las partes. El proteccionismo anterior a 1945 terminó en las Guerras Mundiales, es decir al uso del instrumento político-militar para alcanzar los objetivos que no se podían alcanzar por la vía económico-comercial. Estados Unidos y Europa sostuvieron desde entonces este sistema de normas de post-guerra porque los beneficiaba. Hoy en día los nuevos beneficiarios (los asiáticos) aún no están listos para custodiar este sistema de normas, lo que es la inequidad y dificultad mayor a que se enfrenta el entero sistema de Comercio Internacional, y por ende, el principal problema de la Gobernanza Global.

Preguntas y preocupaciones

De las preguntas y preocupaciones del público surgieron algunas ideas importantes, siempre dentro de la línea de la exposición. La primera es que la economía de libre mercado debe ser regulada, lo que con toda seguridad choca contra los instintos de muchos. Las crisis que atraviesa Estados Unidos indican para el ponente que este país se convirtió en la víctima de la ideología de la desregulación, lo que por estas calles llamamos neoliberalismo. En afortunado contraste los países asiáticos creían en la mano invisible de Adam Smith, pero bien empatada con la mano visible de un buen gobierno. Y así Occidente fue víctima de su propia receta, así como los países que, como el Perú, los copiaron sin sentarse a pensar. Se trata entonces de implementar el Buen Gobierno. Digo, si les hacemos caso a los exitosos y no a los fracasados. Ni China ni India liberalizaron sus mercados, y así sobrevivieron a la crisis.

El mundo necesita un nuevo sistema económico, pero alcanzarlo será muy difícil, básicamente porque los países que controlan institucionalmente la economía mundial tratarán de mantener su poder a costa de los países emergentes. El ponente pone como ejemplo lo que pasa en el FMI y el Banco Mundial, cuyas cabezas siguen siendo europeos y americanos, y cuyo balance de poder interno no refleja las realidades económicas, por puro anacronismo y mantenimiento de privilegios.

La dicotomía entre democracia y autoritarismo es tratada por Mahbubani en una perspectiva económica analogando los dos cambios más importantes del Siglo XX, los de la extinta URSS, que se vuelve democracia y lo paga reduciendo su economía a niveles menores que los de Bélgica; con los de China, que consigue rescatar 400 millones de personas de la extrema pobreza, lo que es básicamente incorporarlos al mercado, en la dinámica visión planteada.

Colofón

Jorge Basadre acusaba a nuestras élites de desertar, de estar desconectadas de lo nacional y solamente ver hacia afuera. Y es así que no somos un musculoso Aquiles que corre, sino una lenta Tortuga que carga un caparazón defensivo, inútil si quieres correr más rápido. Se trata de ser parte de, y no víctima, de los procesos globales. Es importante que nuestros empresarios entiendan, de una vez por todas, que la Inclusión Social no es una limosna que el superior le otorga al inferior, sino un imperativo del Desarrollo, que es necesario alcanzar la confianza en nuestra Cultura, y que esto implica incluir, no seguir excluyendo. En nuestro país la implementación de los Siete Pilares pasa por la democratización de nuestra sociedad, pues ésta no será consecuencia del desarrollo, sino condición para lograrlo. Dejo el link otra vez: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=_V1xmgPNxOw

Y punto.


Escrito por

Javier Bellina de los Heros

Profesor, es decir, sobreviviente. Lector e iconoclasta, con ciertos límites. Libre e independiente por la voluntad particular mía. Con aspiraciones ciudadanas libertarias. Con alguna que otra idea, y bastante bilis. Admirador de Orfeo, radical pensante, pero


Publicado en

Memorias de Orfeo

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